Conociendo a José Antonio Bonilla y La Ciudad Espejo. Radio Cunit, Programa 32

Conociendo a José Antonio Bonilla y La Ciudad Espejo. Radio Cunit, Programa 32

Comenzamos el año conociendo al ganador del VI Premio de Novela de Terror Ciudad de Utrera: José Antonio Bonilla Hontoria y su obra Ciudad Espejo. Las brillantes ciudades en las que vivimos tienen otro lado, oscuro y desconocido que se oculta tras la deslumbrante pátina de luces y adornos con las que cubrimos sus miserias. Basta un hecho fortuito, soltar la mano de tu padre, para adentrarse en este universo paralelo.

Con la maestría que le caracteriza, José Antonio nos conduce a través de este mundo paralelo. Conoceremos los personajes que lo pueblan y los extraños escenarios en los que transcurren sus días. Vidas ajenas, aparentemente lejanas, pero tan cercanas y posibles como esa ciudad que convive con nosotros en la oscuridad.

De la mano de un niño perdido y sus nuevos amigos, nos adentraremos en el universo paralelo que es “La Ciudad Espejo”

SteamPunk, literatura, pasión y letras completan este programa y nos ayudan a conocer un poco más a José Antonio, última incorporación junto a Pepa Mayo al proyecto de la P.A.E.

Gemma Solsona, Iván Albarracín, Manuel Gris y yo mismo dedicamos este programa a charlar con el y conocerle un poco mejor. Estáis invitados, acompañadnos en este viaje.

Podéis escucharlo aquí o, como siempre, seguirnos en el canal de ivoox.

Evolución

Evolución

evolución

Hoy, niño todavía, jugará. Buscará con su fusil a sus pequeños compañeros escondidos para abatirlos con inocuos proyectiles de gomaespuma. Quejas, gritos y risas resonarán en este juego sin consecuencias. Inocentes y fingidas víctimas que se levantarán, con más gritos y risas si cabe, cuando toque cambiar de entretenimiento.

Mañana jugará. Buscará entre las marcas del cristal de su mira las pequeñas, ignorantes y anónimas figuras que pretende abatir con inicua munición de plomo y acero. Quejas, gritos, alarma, estupor, sorpresa y miedo llenarán el ambiente. Inocentes, confiadas e ignorantes víctimas que permanecerán para siempre tiradas y desmadejadas en el suelo.

Nota:

Los créditos de la fotografía, sea esta buena o mala, me corresponden en su totalidad y podéis verla en instagram.

Por supuesto no creo que este chaval acabe disparando a nadie y estoy casi seguro de que no será así. Si me sorprende la contradicción que representa el que hace unos años fuese abominable regalar rifles y pistolas a los niños y ahora volvamos a ver como algo completamente normal que se haga lo mismo, siempre que estas armas no se parezcan a ninguna de aquellas que vemos día si y día también en películas, series y las noticias. Es decir, es aceptable mientra tengan un aspecto futurista y alejado de las armas reales,  disparen proyectiles de gomaespuma y estén respaldados por una excelente campaña de publicidad y modas o tendencias.

Confío que el chaval y sus compañeros disfrutasen en el cole con sus nuevos regalos, de la misma forma en la que yo lo hice, persiguiendo inexistentes e imaginarios indios y delincuentes sin más consecuencia que algún moratón y alguna bronca por extender el juego más allá de lo considerado permisible por parte de mis padres.

Miedo

Miedo

fear

¿Soy el único a quién inquietan estas hieráticas figuras? Temo que no, ¿porqué si no siempre se colocan en los escaparates o cerca de las puertas?, mirando siempre hacía el exterior, evitando de esta forma que puedan seguir nuestros movimientos aunque lo quisiesen, obligando a nuestras miradas a ser rápidas y descuidadas cuando no huidizas y fugaces.

Yo prefiero no mirar por encima del hombro siempre que las dejo atrás, continúo así  tranquilo, pensando que mis temores son pueriles e infantiles mis miedos.