Estos pasillos son ahora el único lugar en el que podemos sobrevivir.

El aire aquí es viejo, desgastado, usado millones de veces. Su escasez y  nos obliga a jadear y movernos despacio, como ancianos cansados. Sabe a seco polvo y al moho que nace en el papel húmedo; y a pesar de ello, del horrible regusto y la poquedad, mejor este que el del exterior.

Solo un puñado de entre nosotros es capaz de vivir allí. El resto no podemos respirar aire tan limpio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.