Eva

Eva

Las manzanas nunca te gustaron, siempre preferiste el melocotón; del Árbol no aprendiste ni el nombre, era uno más en aquel enorme jardín.

La sabiduria, los conocimentos y los secretos no importan, ya no. Desde entonces prefieres la ignorancia; aquello que no se sabe no se teme.

Inocentes los dos, culpables si acaso de curiosidad o quizá por ser hijos de un dios histrión, sarcástico y mendaz.

Anuncios

Violencia

Violencia

Impúdica y trivial esta que desprecia sin sonrojarse lo que no sabe rentabilizar.

Sórdidos mangantes; agachados como monos, rebuscando sin vergüenza entre las humildes pertenencias.

Carroñeros de estación.

Búsqueda infructuosa; lágrimas de rabia e impotencia.

Indiferencia

Indiferencia

Tu madre te engañaba, tu padre callaba. No te esperaban días de vino y rosas, no del vino que ella imaginaba al menos; rosas nunca te regalaron, quién te agasajó lo hizo sólo con las espinas.

No merecías ser feliz, tampoco dormir tirada en la Gran Vía. Nada merecemos por nacer, sólo la vida que nos regalan; como juguemos la mano dependerá de nuestra habilidad y del humor de la puta fortuna al repartir.

No esperes justicia de los hombres, sólo entienden la ley; ni en la poesía, sólo es retórica; tampoco la hallarás en los cielos, de allí sólo vendrá la indiferencia de unos dioses olvidados y la lluvia en otoño.

Faros

Faros

Orgullosas y altivas luces en la noche, torres tranquilas en la espera.

Recuerdos de otra época cuando el mar era frontera, líquida y fluida; promesa, oportunidad y amenaza.

Humilde candela en un tiempo de sombras, cuando el viaje era conveniencia y el destino casualidad.

Viejos vigías, cansados de posar.

Ventanas

Ventanas

Las ciudades, como los hogares, tienen ventanas y miradores. En ellas puedes ver la vida pasar; la de los otros, la tuya se va consumiendo mientras observas.

Todavía hay tiempo, siempre hay tiempo para mirar. Y gastas un poquito más, otro ratito.

Porque se está bien a la fresca, porque debes sacar esta foto, porque no quieres volver a entrar a donde quiera que vayas todas las mañanas a estas horas. Porque la ciudad está preciosa vacia y tranquila. Porque estás cansado de correr y nunca llegar.

Las ciudades son ventanas y miradores, por ellas miramos y desde allí nos miran

Nunca Más / Nevermore

Nunca Más / Nevermore

“En una noche pavorosa, inquieto
releía un vetusto mamotreto
cuando creí escuchar
un extraño ruido, de repente
como si alguien tocase suavemente
a mi puerta: «Visita impertinente
es, dije y nada más »”
..
“Once upon a midnight dreary, while I pondered weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
’Tis some visitor,’ I muttered,tapping at my chamber door –
Only this, and nothing more.’”
..
Por supuesto el texto no es mío, se trata de la primera estrofa de “El cuervo / The Raven” de Edgar Alan Poe, la foto si es mía y mostrando al pájaro, nada de lo que yo pudiese imaginar se acercaría a lo expresado por el maestro, me permito pués la licencia de usarlo.

Si alguien quiere acompañar la lectura, nada mejor que Alan Parsons Project y su excelente disco dedicado a Poe, perfecto el ambiente.

The Raven

Justicia

Justicia

Ni siquiera se porque estoy aquí, debería estar en cualquier otro lugar. Acariciando a mis hijos o besando a mi mujer. Disfrutando del sol y la brisa al atardecer.

Deseo que termine pronto, que cese el dolor y callen los gritos. Que acabe ya, no soportaré mucho más.

Tu al menos sabes porqué estás aquí, yo no puedo elegir, no me dejaron otra opción, es lo que aprendí, lo único que se hacer.

¡Por dios, deja ya de gemir y suplicar! ¡diles lo que quieren escuchar y esto cesará! Yo podré volver a casa y besar a mis hijos antes de acostar y para ti este terrible proceso acabará.

No me obligues a continuar, ¡por favor!, ¡no soporto toda esta sangre, los crujidos, ni el hedor! Termínalo ya para que yo pueda volver a mi vida y tu puedas descansar en paz.